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Del más glamoroso Mediterráneo al Caribe más turquesa se llega danzando en puntas para enlazar con ritmo a los cisnes de Tchaïkovski con el merengue más sonoro. Piruetas como de ruletas girando en un casino retratan dos dimensiones de un Principado mediático y sibarita que este mes de febrero traerá un pedazo de su rostro más artístico para entregarlo con lujo a Santo Domingo.

Se trata de la tournée que Les Ballets de Monte-Carlo presentará del 21 al 23 de febrero en el Teatro Nacional de la República Dominicana en una serie de presentaciones a beneficio de las fundaciones Quiéreme como Soy y Nido para Angeles, un proyecto que trabaja con niños que sufren de perlesía cerebral.

No es el célebre Lago de los Cisnes, sino LAC, una interpretación que Jean-Christophe Maillot, director y coreógrafo de la compañía de danza monegasca, ha hecho del cuento del Lago de los Cisnes y que, contrario al enfrentamiento entre cisnes en blanco y negro, persigue una interpretación más humana y artística del cuento, conectando danza y sentimientos.

En LAC, estrenado a fines de 2011 en el Principado de Mónaco, Maillot unió su talento al del escritor Jean Rouaud para crear un relato intrincado en los tormentos de una historia inspirada en los temores de infancia y los terrores nocturnos. En esta versión contemporánea esas experiencias se enlazan con un contexto familiar maquiavélico que vertebra un ballet en claro-oscuro que interroga sobre la dualidad de la naturaleza animal y humana donde se enfrentan valores e instintos.

Más de 50 bailarines conforman la puesta en escena de una obra de casi dos horas de duración que contará con una escenografía moderna y original vestuario. Las presentaciones en el Teatro Nacional se complementarán con clases magistrales a bailarines y estudiantes de danza de la República Dominicana.

No es la primera vez que Les Ballets de Monte-Carlo se presentan en el Caribe, que en 2015 ya había visitado para presentar su versión de Cenicienta en La Habana, un despliegue encabezado por la propia Princesa Carolina.

Les Ballets de Monte-Carlo iniciaron su andadura en 1909 de la mano del célebre coreógrafo ruso Serge Diaghilev, quien en esa fecha presentó por primera vez en París sus célebres Ballets Russes, que luego tomaron a Monte-Carlo como su casa y allí tuvieron su taller creativo durante dos décadas a través de las cuales el coreógrafo reformuló el concepto ballet como se le entendía entonces. Tras la muerte de Diaghilev en 1929 la compañía se disolvió y, aunque otros profesionales intentaron revivirla, finalmente desapareció en 1951.

No fue sino hasta 1985 que ese cuerpo de danza cobraría vida una vez más gracias al patronazgo de la Princesa Carolina de Mónaco, quien adiestrada también en las artes del ballet quiso hacer realidad un sueño de su madre, la Princesa Grace, fallecida en 1982. Así surgieron los actuales Ballets de Monte-Carlo, que desde 1993 dirige Maillot, quien creó para la compañía un repertorio de más 30 obras de ballet, muchas de repercusión internacional, que han hecho de Les Ballets de Monte-Carlo una de las compañías de danza más solicitadas del mundo, gracias, entre otros, a ese ballet LAC.

Junto con esa oferta artística Maillot también dotó al proyecto de una nueva estructura institucional que hoy día agrupa a Les Ballets, un foro y una escuela de danza, la Académie Princesse Grace, que la propia princesa fundara en 1975 y se ha convertido en una reputadísima institución internacional.

Las presentaciones de Les Ballets de Monte-Carlo casi coinciden con el relanzamiento del Hôtel de Paris de Monte-Carlo, un ícono de la hotelería internacional fundado en 1864 y que este 2019 completa un largo y meticuloso programa de renovación y modernización que ha perseguido perpetuar el sueño de su fundador, François Blanc, de tener un hotel que superara toda expectativa.

Para crear una de las más exclusivas experiencias hoteleras en Europa el proyecto de renovación abordó tanto la armonización de espacios, el diseño de nuevas áreas, la creación de exclusivas suites, como la de la Princesa Grace, estrenada en 2018, y una renovación de la oferta gastronómica como uno de los pilares de la experiencia.

En este último renglón se renovó la decoración del restaurante The Grill, se refrescó el look del célebre Le Bar Américain añadiendo una terraza que se abre al mar y a la plaza del Casino y, quizás lo más relevante, se reubicó al emblemático restaurante Louis XV de Alain Ducasse a su enclave original adyacente a la plaza del Casino y se renovaron todas las decoraciones y frescos de su Salle Empire a su máximo esplendor.

No obstante, la novedad gastronómica más importante fue la introducción de un nuevo restaurante, Ô Mer, también dirigido por Ducasse, que ofrece un menú mediterráneo y vista a los jardines del hotel.

Para complementar la suite Princesse Grace, a fines de enero el hotel estrenará otra, la suite dedicada a su esposo el Príncipe Rainiero III, soberano responsable de la transformación del Principado en el siglo XX, y que se convertirá en la mayor suite del hotel.

 

20 de enero de 2019. Todos los derechos reservados ©

 

Les Ballets de Monaco llegan a Quisqueya

Rosa Maria Gonzalez Lamas. Foto: SBM y Les Ballets de Monte-Carlo (C)