viajes&vinos

El mejor enlace entre el vino y tú

Divinidades

Cultura del vino para quienes no quieren vivirlo "light"

WINC: un proyecto de vinos con voz de consumidor

 

Comparte esta historia en:

 

SOBRE VIAJES & VINOS

PORTADA  

SERVICIO A EMPRESAS

CALENDARIO DE EVENTOS   

RUTAS 

EQUIPO EDITORIAL  

AUSPICIO DE CONTENIDOS  

POLITICA DE PRIVACIDAD

NOTICIAS - DIVINIDADES

VINOS Y BEBIDAS

DESTINOS

GASTRONOMIA

EVENTOS

NUEVOS PRODUCTOS

ENTREVISTAS

TENDENCIAS

NOTAS DE CATA

REPORTAJES Y SERIES ESPECIALES

HEMEROTECA

RECIBIR NUESTRAS NOTICIAS

 

CONTACTO:

Viajes & Vinos
PO Box 21404, San Juan, PR 00928-1404
Tel. America: 787-375-9655 * Tel. Europe: 34-628-522-004 * SKYPE: viajesyvinos
Info@viajesyvinos.com * viajesyvinos@yahoo.com * www.viajesyvinos.com

SIGUENOS:

   

 

 

Del ganar o las alas de volar solo les separa una letra del abecedario. Pero a pesar de no ser win ni wing, WINC tiene el espíritu del ganador y del que vuela alto para seguir sus sueños.

La “c” es casi de campeonato, porque un club de vinos al que están suscritos más de tres millones de consumidores de vino ---70% de los cuales son mujeres---  no es poca cosa. Así comenzó WINC en 2012 y años después ha sido tan exitoso como plataforma comercial que la revista Forbes le ha puesto en su mirilla como uno de los proyectos de vino más interesantes de los últimos años.

¿Cuál es el secreto? Un modelo de negocios que aplica bien la tecnología ---que para Silicon Valley está en California---, para crear perfiles de preferencias de los subscriptores, lo que permite a WINC ofrecer a los suyos vinos a la medida de sus gustos individuales, sean muy conservadores o muy arriesgados.

El de club fue el primer peldaño de este proyecto que, utilizando esos perfiles, va enviando a sus miembros botellas que encajen en los mismos. WINC también ofrece envíos gratis y créditos que no expiran por cada vino que se evalúe o por referidos de amigos. Así se ha creado un club de vinos a gran escala con un portafolio digno de estar en las listas de vino de los mejores puntos de venta on y off-premise.

Pero si el de club fue el primero, el peldaño en el que WINC hace ahora hincapié es el de elaboración, con lo que, más que comprar vinos para revender, los elabora, con una estrategia en que cantidad y calidad pueden convivir, partiendo de la base de responder a lo que demanda el consumidor. Para esto, WINC compra uva y alquila facilidades donde elabora con tecnologías y un equipo enológico propios. Y, al manejarse como una bodega, puede hacer envíos directos a sus subscriptores.

De este modo, se han forjado una cartera de unas 150 etiquetas de vino, de una gran diversidad de estilos y variedades  ---delineadas no para catar, sino para disfrutar---,  a las que lo socios en los Estados Unidos pueden acceder con compras directas. Pero para los mercados donde no es posible comercializarlas de esta manera, hay unas pocas que se exportan, y varias de ellas están desde hace alrededor de un año en el mercado de Puerto Rico de la mano de El Hórreo de V. Suárez.

Para conocerlas y conocer otras que aún no llegan al mercado, WINC conformó un equipo con Caña, el restaurante dirigido por la chef puertorriqueña Juliana González en el hotel Fairmont El San Juan, fundiendo los vinos de WINC con el espíritu criollo contemporáneo de este espacio gastronómico, ambientado en la velada con el son de boleros en clave de violín.

El juego a cuatro manos pasó por cuatro etapas de lo salado a lo dulce, armonizadas con rosado, blanco y tintos de WINC con tres elementos compartidos: vinos afrutados, con volumen y untuosidad en boca, y etiquetas muy atractivas. Vinos prêt-à-porter, con un enfoque millenial, aunque no solo millenial, de ahí que no solo lo que hay en la copa, sino cómo se visten las botellas, sea otro elemento importante en la ecuación ganadora del proyecto.

El Summer Water Rosé 2021, uno de los rosados de mayor venta en Estados Unidos, trajo a la copa recuerdos de frutas de baya envueltas con tonos minerales a piedra, en un pase por boca untuoso y salino, y una pizca amarga en su cítrico final. Un vino de Central Coast refrescante, aunque no etéreo, que sumó de forma cristalina las cualidades de la Garnacha y la Syrah que le ensamblan, y que fue bien con un amuse-bouche de sandía con queso de cabra, pero mejor con una tostada en la que las grasas de foie-gras y morcilla se fundieron con gran sinergia en un muy logrado binomio ganador.

De lo rosado a lo blanco con el Folly of the Beast Chardonnay 2019, con una nariz melosa, con delicados recuerdos a mantequilla y mimosa que en boca se mostro untuoso, también con un final cítrico que confería frescura, y una buena persistencia. Esta etiqueta que pasa seis meses en roble y parte de éste de segundo año, ensalzó un bocado de bizcocho de cangrejo, potenciando notablemente a este fruto de mar.

No tan lograda fue la armonía de un filete de lubina a la plancha con almejas y grits con el Folly of the Beast Pinot Noir 2020, un encuentro donde el vino se sobrepuso al pescado por su estructura en boca más contundente. Este Pinot Noir, de fácil trago y no demasiado complejo, fue de color más tenue, pero una boca bien estructurada, donde había mucha fruta, un punto yodado, también un hilo de tanicidad e incluso recuerdos a café en polvo.

Pero si pescado ligero y Pinot no cuajaron del todo bien en conjunto, el café sí se hilvanó a la perfección con el último plato salado, una suculenta costilla marinada en café y servida con majado de malanga, berejena y palitos de plátano frito. La tersura de la carne cocinada largamente a baja temperatura y sus notas torrefactas compartidas encajaron como guante de seda con el Chop Shop Cabernet Sauvignon 2019, un tinto lleno de fruta oscura, notas especiadas y tostadas, incluso un recuerdo pirazinoso, pero buena acidez y gran frescura en boca.

Del café al chocolate, la velada concluyó con un postre protagonizado por frutas y chocolate sobre galletas hojaldradas y perlas de tapioca, que replicaron matices del Lost Poet Red Blend 2020, un ensamblaje tinto de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah y Merlot, con recuerdos aromáticos a frutas de baya morada y azul, como cassis, frambuesa y moras, tonos especiados y taninos pulidos.

La oferta de WINC, que cuenta incluso con elaboraciones de variedades menos tradicionales en California como la Albariño o la Blaufränkisch, no se limita a lo vínico, sino que está en proceso también de expandirse al mundo del sake, bebida japonesa a partir de fermentado de arroz. ¿Será que inspirado por la magia del restaurante Caña, tentará también de incursionar en el mundo del ron?

 

17 de octubre de 2022. Todos los derechos reservados ©

Nota del Editor: En diciembre de 2022 WINC se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos.

 

Más noticias de Gastronomia

Más noticias de Vinos y Bebidas

Recibir noticias de Viajes & Vinos

 

 

 

Texto: Rosa Maria Gonzalez Lamas. Fotos: Viajes & Vinos (C)